La Comarca de Andorra - Sierra de Arcos limita geográficamente con las comarcas del Bajo Aragón, Bajo Martín, Cuencas Mineras y Maestrazgo.
Su ubicación la sitúa muy próxima a los grandes ejes de comunicación de la provincia. Además, entre Oliete y Ariño existe un impresionante ecosistema conocido como la Sima de San Pedro, un hábitat situado a 90 m. de profundidad cuyo fondo se halla parcialmente ocupado por un lago de 4.000 m2 de extensión, dentro del Parque Cultural Río Martín. De esta forma, las principales vías de comunicación articuladoras se dirigen hacia el Bajo Aragón y son: La A-223 y A-224 Andorra-Bajo Martín, enlazando con Albalate, e Híjar y con la CN-232 Zaragoza-Bajo Aragón-Mediterráneo. La A-1703 también enlaza Andorra con la CN-232 Zaragoza-Mediterráneo, pero esta vez por Alcañiz.
En torno a este sistema básico de comunicaciones existe una pequeña trama de carreteras de carácter regional mediante la cual se está mejorando la accesibilidad interna y externa a esta comarca.
En torno a este sistema básico de comunicaciones existe una pequeña trama de carreteras de carácter regional mediante la cual se está mejorando la accesibilidad interna y externa a esta comarca.
Población:
La Comarca de Andorra-Sierra de Arcos contaba en 2003 con 11.138 habitantes, siendo una de las delimitaciones con mayor densidad de población por kilómetro cuadrado. Sin embargo, esta comarca ha ido perdiendo población en los últimos años, si bien no a un ritmo tan elevado como otras zonas rurales de la misma provincia.
La principal causa de esta pérdida de población se encuentra en la crisis del sector minero y el éxodo de los jóvenes hacia ciudades como Teruel o Zaragoza en búsqueda de puestos de trabajo cualificado. Para comprobar la importancia del sector minero en la población de esta comarca sólo hay que ver que a principios del siglo XX, en el año 1900, había 12.756 habitantes que con el auge de la minería llegaron a convertirse en 16.918 habitantes en 1960. A partir, de 1970 la población empezó de nuevo a decaer hasta llegar a los 12.606 habitantes en 1991 y ha continuado descendiendo hasta la actualidad, aunque no de forma tan acusada.
Por otra parte, la influencia de la inmigración aún no es demasiado destacada y procede, en su mayoría de países de la Europa del este.
Además, la comarca presenta un problema común a todas las sociedades occidentales desarrolladas y que no es otro que el envejecimiento de la población. De esta forma, un 22,4% de los habitantes de la comarca, es decir, 2.495 personas, superan los 65 años.
En lo que se refiere a sexos, la población está repartida de una forma bastante equilibrada puesto que según el padrón de 2003 había 5.757 hombres y 5.381.
Por último, un 70,65% de la población de la comarca se encuentra en el municipio de Andorra, mientras que el 29,35%restante se reparte entre ocho municipios, lo que comporta unos contrastes demográficos importantes puesto que el municipio más grande, Andorra, cuenta con 7.869 habitantes y los más pequeños, que son Gargallo y Crivillén, no llegan a los 120 habitantes.
La Comarca de Andorra - Sierra de Arcos tiene una población de 11.138 distribuída en 675 km2 de superficie, lo que supone una densidad de población de 16,5 hab/km2. A fecha de 31 de diciembre del 2003, la Comarca contaba con 3.220 personas afiliadas a la Seguridad Social (tanto en régimen de autónomos como en trabajadores por cuenta ajena) y el paro ascendía a 414 personas.
De los afiliados, la gran mayoría pertenecen a los sectores de la industria extractora y los servicios, a los que sigue la construcción y, en último lugar, la agricultura y ganadería. Y es que la economía de la zona está fuertemente vinculada al aprovechamiento de los recursos naturales endógenos.
Como se puede apreciar, el número de personas afiliadas a la Seguridad Social, es decir ocupadas, es relativamente bajo porque en la comarca existe un porcentaje elevado de mayores de 65 años (unas 2.900 personas) y también hay un gran sector de población joven. Además, en el medio rural aún hay muchas mujeres que no han accedido al mercado de trabajo.
A modo de ejemplo, la cabecera de la comarca, Andorra, tiene una población de 7.869 habitantes, mientras que la población ocupada asciende sólo a 2.434 personas, con 350 parados. Para entender estas cifras hay que tener en cuenta que además de las 1.156 personas con edades comprendidas entre 0 y 14 años y las 1.371 mayores de 65 años, existe un amplio grupo de prejubilados.
Por sectores de actividad, el más importante tanto a nivel de producción de riqueza como de número de empleados es el de la industria, al que sigue de cerca el sector servicios, la construcción y mucho más lejos el sector agrario.
Agricultura y ganadería
La agricultura y la ganadería nunca han sido la principal fuente de generación de riqueza de esta comarca. Poco más de 150 personas, es decir, un 4,7% de la población ocupada, tienen en estas actividades su ocupación principal, mientras que h
ay muchas personas que cultivan un pequeño trozo de tierra para consumo doméstico.
Sin embargo, si que existen importantes explotaciones ganaderas, la mayoría de tipo familiar, y de ganado ovino y porcino principalmente. De hecho, en municipios como Alacón, con importantes explotaciones porcinas, la actividad ganadera es la principal fuente de riqueza y generación de empleo, rompiendo así con la tendencia comarcal.
En lo que se refiere a la agricultura, no existen grandes plantaciones, sino que se trata de tierras familiares donde se cultivan productos para consumir en casa o que posteriormente se llevan a las cooperativas. Este es el caso del cultivo del olivo, muy extendido en la zona. También el cultivo de cereales y de frutos secos como el almendro son muy habituales, mientras que los frutales no abundan tanto y otros cultivo de regadío son minoritarios.
ay muchas personas que cultivan un pequeño trozo de tierra para consumo doméstico.Sin embargo, si que existen importantes explotaciones ganaderas, la mayoría de tipo familiar, y de ganado ovino y porcino principalmente. De hecho, en municipios como Alacón, con importantes explotaciones porcinas, la actividad ganadera es la principal fuente de riqueza y generación de empleo, rompiendo así con la tendencia comarcal.
En lo que se refiere a la agricultura, no existen grandes plantaciones, sino que se trata de tierras familiares donde se cultivan productos para consumir en casa o que posteriormente se llevan a las cooperativas. Este es el caso del cultivo del olivo, muy extendido en la zona. También el cultivo de cereales y de frutos secos como el almendro son muy habituales, mientras que los frutales no abundan tanto y otros cultivo de regadío son minoritarios.
Industria:ha sido y es la primera fuente de ocupación y riqueza de la comarca, aunque la mayor parte de esta actividad se concentra en Andorra, municipio que cuenta con dos polígonos, otro que está marcha y la central térmica de Endesa, el mayor foco de empleo de la comarca, aunque las minas estaban también ubicadas en localidades como Gargallo o Ariño..jpg)
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En este caso, se trata de una industria vinculada a la energía y extracción de minerales y, pese a que el sector de la minería está en crisis, los municipios han sabido encontrar otras salidas en la extracción de minerales no energéticos como las arcillas (Andorra, Ariño, Oliete), el granito o el mármol (Alacón). Sin embargo, en los últimos años la industria agroalimentaria, la textil y la papelera están generando nuevos empleos con la llegada de empresas como Gresan o Andopack. Además, gracias a las ayudas del Plan Miner y del PEAN se están impulsando nuevos proyectos o ampliando empresas existentes.
Construcción:El sector de la construcción es también una actividad que genera mucha mano de obra y que ocupa a 659 personas en toda la comarca (un 20,46% de la población que cotiza a la seguridad social).En la mayoría de municipios existen pequeñas empresas de construcción con cuadrillas de obreros. Algunas de estas empresas están especializadas en construcción de infraestructuras agrarias y otras, la mayoría, en obra civil.Esta actividad es especialmente importante en municipios como Alloza o Crivillén donde es la principal fuente de empleo.
Servicios:El sector servicios es el que ha incrementado más en los últimos años vinculado sobre todo al desarrollo turístico que están impulsando los distintos municipios. De esta forma, este sector que agrupa la hostelería, restauración, transporte, servicio a domicilio, comercio, etc... emplea ya a 1186 personas en toda la comarca, lo que supone un 36,83% de la población que trabaja. También en este caso los establecimientos hoteleros y los comercios son pequeños negocios familiares de estructura tradicional.También existe en la comarca una importante empresa dedicada al transporte de mercancías por carretera y otra dedicada al transporte de personas. Ambas han aportado riqueza y nuevos puestos de trabajo al sector servicios.
Gastronomía:La cocina de la comarca comparte numerosos rasgos con la practicada en el resto de provincia y en casi toda la comunidad aragonesa: es una cultura gastronómica de interior en la que abundan las carnes y la caza -máxime en unas serranías que han visto siglos y siglos de pastoreo-, escasean los pescados -a no ser los de río y el omnipresente bacalao- y reinan las salsas y guisos de cuchara, potajes de sencilla preparación reconocidos por su delicadeza y sabor característico.Como en el resto de la provincia, en la comarca de Andorra destacan los derivados del cerdo: las conservas, los embutidos y el jamón son productos de alta calidad, curados al viento de la sierra. También merece especial atención el cordero, el ternasco de Aragón, exquisito en cualquiera de sus múltiples preparaciones, pero preferentemente asado a la brasa o al horno con muchas patatas.
Los escabechados y conservas de carne en aceite son otra de las delicias de la zona.Mayor delicadeza aportan las verduras, frutas y hortalizas crecidas en las vegas de los ríos. Las borrajas se acompañan de un chorro de aceite de oliva crudo; las acelgas con una fritura de ajo y el cardo y las espinacas con piñones o almendras. En los postres, similar costal. Harina de trigo, azúcar de remolacha, huevos y manteca/aceite son las cuatro patas en las que se asientan las laminerías: almendrados, mantecados, pastas y otras masas y frituras siempre ligadas al calendario festivo.
Los escabechados y conservas de carne en aceite son otra de las delicias de la zona.Mayor delicadeza aportan las verduras, frutas y hortalizas crecidas en las vegas de los ríos. Las borrajas se acompañan de un chorro de aceite de oliva crudo; las acelgas con una fritura de ajo y el cardo y las espinacas con piñones o almendras. En los postres, similar costal. Harina de trigo, azúcar de remolacha, huevos y manteca/aceite son las cuatro patas en las que se asientan las laminerías: almendrados, mantecados, pastas y otras masas y frituras siempre ligadas al calendario festivo.
(Algunos datos sobre la población activa,ocupada y la actividad economiaca de esta comarca ha disminuido en un porcentaje significativo debido a la crisis economica)
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